Suspensión de clases por lluvias en Calama y María Elena afecta a 25 mil alumnos
El SLEP Licancabur decidió suspender las clases tras evaluar los daños en los recintos educativos.
El Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Licancabur ha decidido suspender las clases en los colegios públicos de Calama y María Elena debido a las intensas lluvias que han golpeado la zona norte de Chile. Esta medida afecta a más de 25 mil estudiantes y fue tomada luego de una evaluación de daños realizada por los directores y equipos técnicos de las instituciones educativas.
Según José Martínez Chiguay, director Ejecutivo del SLEP Licancabur, la decisión se basó en las directrices de las autoridades regionales y en la información proporcionada por los propios directores. "Nos comunicamos tempranamente con los directores de las escuelas y liceos del territorio para evaluar las condiciones en terreno y actuar con prontitud frente a la emergencia", explicó Martínez Chiguay.
En Calama, se han identificado problemas en 12 de los 45 establecimientos, incluyendo filtraciones y fallas eléctricas. En San Pedro de Atacama, la mayoría de los colegios continúan con normalidad, aunque un solo establecimiento suspendió clases preventivamente debido a filtraciones menores. Por otro lado, en Tocopilla la suspensión se mantiene por una alerta preventiva de tsunami tras un reciente sismo. En María Elena y Ollagüe no se han reportado situaciones de emergencia hasta el momento.
Finalmente, Martínez Chiguay elogió la pronta respuesta de los equipos educativos y su preocupación por la seguridad de la comunidad escolar. "Agradecemos el liderazgo de los directores y su preocupación por resguardar tanto a los estudiantes como al personal educativo, tomando decisiones preventivas que brindan certeza a las familias", concluyó.






































